
En las últimas décadas estamos viviendo una revolución
en el mundo de las telecomunicaciones que impulsa la idea de globalización.
Este impacto tecnológico es clave en el concepto de cibercultura. Estos cambios
afectan a nuestras relaciones sociales, e incluso, a nuestra inteligencia y
habilidades.
Al hablar de cibercultura, debemos apoyarnos en la
expansión y democratización del uso de internet. El desarrollo de la red y la
cultura que se produce a raíz de ésta, ha propiciado nuevas vías de expresión y
comunicación.
Autores como P. Levy han definido el concepto de cibercultura
como un vehículo para la generación de inteligencia colectiva, creándose una
cultura global cada vez más extensa y compartida. Se produce un constante feedback. Es lo que se podría llamar la interactividad
virtual, el diálogo permanente entre usuarios. Otra consecuencia es la modificación
en la forma de relacionarnos socialmente.
El concepto de
cibercultura es un conjunto de técnicas, prácticas, actitudes, formas de
pensamiento y valores que se desarrollan conjuntamente en el ciberespacio. Estos cambios han
modificado nuestra forma de vida. Por todo esto, cibercultura es el resultado
de un cambio cultural que estamos viviendo y que ha generado desarrollos de
carácter social, político y económico, y
que surge con el uso de las nuevas tecnologías e internet, tal y como apunta Wikipedia.
Otros autores, como E. Figueredo,
por otra parte, consideran que la eclosión de internet ha generado nuevas
formas de expresión debido a la inmediatez en la búsqueda y recepción de la
información que puede llegar a generar un exceso de información.